domingo, 3 de abril de 2011

EL ADIÓS DE LOS COUPÉS

¿Dónde quedaron aquellos bonitos diseños deportivos de las primeras generaciones del BMW Compact, del Mercedes C sportcoupé, del SEAT León…? ¿Por qué la industria se empeña en hacer los coches compactos como si fueran un monovolumen? ¿Dónde están las esbeltas líneas deportivas que daban un carácter y espíritu deportivo a nuestro coche?

Estas y más preguntas me vienen a la cabeza cada vez que veo como lanzan al mercado las nuevas generaciones de vehículos compactos.

Me hierve la sangre al observar como todos los coches que marcaron un antes y un después por su esbelta figura, muestran ahora un diseño espartano, sobrio y de aspecto monovolumen.

Que diría el pobre BMW Compact si levantara la cabeza y viera el aspecto de su sucesor, con un diseño que no se sabía a lo que respondía y que no era bonito lo mirases por donde lo mirases, a no ser que incorporara el paquete M que le daba otro aire.


Como este hay infinitos casos, hasta el más reciente de todos, que ha sido el lanzamiento del nuevo Ford Focus. Es idéntico al C-Max y de coupé no tiene nada. Me parece muy bien que incorpore los más avanzados sistemas de seguridad y eficiencia del mercado, pero en diseño… Es un Fiesta pero más grande. Igual que el nuevo Opel Astra, que es un Corsa con mayores cotas.


No obstante, con el Focus ha sucedido algo espantoso, que podría haber arrasado a todo el personal del equipo de diseño, porque todos los restyling han ido a peor y han tomado un aspecto de antigüedad nunca visto. El primer Focus vio la luz en 1998, con un diseño rompedor y bastante arriesgado, pero que gustó y fue un auténtico líder de ventas. Si hoy observamos las posteriores generaciones hasta la actual, veremos como el de hace cuatro años parece más viejo y más feo que el primero de todos de 13 años. No hay más que echarse a la calle y ver como todavía hoy, hay un montón de Focus de primera generación circulando por la calle, y si comparamos su acabado Trend, con el actual, lo veremos mucho más deportivo, sin olvidar que le saca nada más y nada menos que 13 años.


Así pues, visto lo visto, y los precios desorbitados que ofrecen todos los coches en relación con el poco poder adquisitivo de los españoles, no me compraría ninguno, porque me niego rotundamente a pagar 20.000 euros por un Renault Mégane coupé y mucho menos los 21.000 que cuesta un Alfa Giulietta “pelado” de equipamiento. Así que lo siento mucho, pero a mi no me timan.

3 comentarios:

  1. Jorge has conseguido que me empiecen a interesar los coches!! gracias wey!!

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  2. ¿Qué coche de segunda mano aconsejas que me compre?

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  3. En cuanto al coche de segunda mano, no se qué es lo que estás buscando concretamente,ni el uso que le quieres dar, así que si no me facilitas lo que buscas no te puedo ayudar...
    porque el abanico de posibilidades es muy amplio

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