
En realidad se trata de un SEAT León convencional, tanto en su aspecto exterior como interior, pero han decidido cambiarle el nombre para esta versión ‘especial’
Esta versión –aún hoy en proyecto y desarrollo- es llevada a cabo por un acuerdo entre 18 empresas españolas, entre las que se encuentran SEAT y Movistar.
El funcionamiento del vehículo es exactamente el mismo que el de cualquier otro, a diferencia de que este está controlado en todo momento vía GPS.
Para que lo comprendamos más fácilmente, es como si de un servidor de internet se tratara, en el que los coches harían el papel de ordenadores.
Por lo tanto, todos los movimientos que ese coche haga pasarán a ser supervisados por el ‘servidor’ que se encargará de ver si todo está correcto (ver fotografía inferior)
Si se observa que el conductor pierde el conocimiento o se duerme, es capaz de detener el vehículo. Si se sufre un accidente, hará una fotografía del lugar en el que se ha producido y mandará una señal con la ubicación exacta a los equipos de emergencia.

Así que de momento, es el conductor el que tiene que estar atento de su propia conducción.